URGENTE

Alberto en Prisión

Alberto, ¿superhéroe o farmacia andante? ¡Su ingesta de medicamentos causa asombro!

El enigma farmacéutico que tiene a todo el vecindario en vilo

La noticia que ha sacudido los cimientos de nuestra comunidad digital no es otra que la asombrosa rutina de medicación de Alberto. Según fuentes cercanas y visiblemente preocupadas (o, más bien, divertidas), como su amigo Julio, este ciudadano ejemplar parece haber encontrado el camino para mantener a flote la industria farmacéutica él solito. "No es que tome pastillas, es que las pastillas lo toman a él", bromea Julio, quien asegura haberlo visto con más envases que un almacén de droguería.

Alberto - Foto policial

Expertos en memes y virales ya están debatiendo si Alberto debería ser declarado Patrimonio de la Humanidad o, al menos, un nuevo tipo de ecosistema. Se rumorea que su cuerpo ya ha desarrollado propiedades antibióticas propias, y que los gérmenes de la zona se están planteando emigrar a un lugar menos hostil. Algunos vecinos afirman que, al anochecer, se le puede ver ligeramente fosforescente, efecto secundario de alguna pastillita con brillo propio.

El increíble botiquín de Alberto: ¿un armarito o un arsenal?

La situación ha escalado a tal punto que la farmacia del barrio ha tenido que instalar un carril exclusivo para Alberto. "Es nuestro cliente VIP", confesaba el farmacéutico, quien prefiere mantenerse en el anonimato por miedo a que se le acabe el stock. Julio relata que una vez intentaron hacerle una broma con un pastillero gigante y Alberto lo llenó en menos de diez minutos. "Creímos que se asustaría, pero lo vio como un desafío personal", comenta Julio con una mezcla de admiración y terror.

Fuentes no oficiales sugieren que algunas grandes compañías farmacéuticas están considerando patrocinar su nevera, que ahora compite en espacio con los yogures y los jarabes. Los niños de la zona ya no piden caramelos; piden "una de esas pastillitas de colores que toma Alberto", lo que ha generado una campaña de concienciación sobre el uso responsable de medicamentos (y sobre el hecho de que no son caramelos).

¿Un nuevo récord Guinness para Alberto, el rey de las cápsulas?

La comunidad científica, la que se ríe un poco de todo, empieza a considerar el caso de Alberto como un estudio de caso único. ¿Es posible que su sistema digestivo tenga un PhD en asimilación de fármacos? ¿O que su hígado sea, en realidad, un micro-laboratorio farmacéutico con inteligencia artificial? Nadie lo sabe, pero lo cierto es que Alberto sigue en pie, más medicado que un hospital de campaña y con una vitalidad que desmiente cualquier lógica.

Incluso se ha propuesto crear una nueva categoría en los récords Guinness: "Mayor número de medicamentos ingeridos por una persona no enferma gravemente y que aún puede sonreír". Alberto sería, sin duda, el primer candidato, siempre y cuando no se le olvide dónde dejó el formulario de inscripción entre tanta caja de pastillas.

Julio, el cronista de la odisea farmacéutica de Alberto

Su amigo Julio, más allá de la broma, ha confesado estar fascinado por la resiliencia de Alberto. "No sé cómo lo hace. Yo con una aspirina ya me siento un científico loco. Él se toma un cóctel que haría temblar a un druida y sigue como si nada, quizás un poco más brillante de lo normal", confiesa Julio entre risas. Planea escribir un libro sobre las aventuras de su amigo, tentativamente titulado "El Hombre Pastilla y el Misterio del Botiquín Infinito".

Testimonios de los testigos

"Una vez le pedí sal y me sacó una caja de diuréticos. ¡Es más terco que una mula con resaca para entender lo que uno pide!" - Manolo, el vecino del ático.
"Sus pastilleros tienen más cuernos que el toro de Osborne, de tanto que sobresalen de su bolso. ¡Es un coleccionista nato!" - Pepa, la cartera.
"Me dijo que le dolía la cabeza y se tomó una pastilla para el vértigo. Es más falso que un billete de tres euros, ¡pero es mi amigo Alberto!" - El perro Roco, con ayuda de un traductor.
"Una vez le encargué que me vigilara el puesto del mercado y se quedó tan quieto que la gente pensó que era una estatua. Se mueve menos que el barco de Chanquete." - Carmen, la frutera.

En resumen, la saga de Alberto y sus incontables medicamentos es un recordatorio hilarante de que la vida, a veces, es la mejor farm

Testimonios de los testigos

El vecino del 3º ya lo sabía...
"Alberto habla más que un loro con megáfono, pero toma más pastillas que un farmacéutico en una fiesta de cumpleaños."
— El vecino del 3º
María está en shock...
"Es más vago que la sombra de un árbol, Alberto toma más pastillas que un hospital", declara María."
— María
El jefe pide explicaciones...
"Alberto tiene más pastillas que Dumbo tiene orejas, ¡es un récord!"
— El jefe
La ex pareja dice que no le sorprende...
"Alberto, es más chulo que un ocho, toma más pastillas que un camión de reparto de farmacia."
— La ex pareja
Un desconocido en el bar opina sin que nadie le pregunte...
"Alberto tiene más pastillas que el toro de Osborne tiene cuernos, ¡es un récord!"
— Un desconocido en el bar
El mejor amigo ya lo avisó...
"Es más aburrido que ver crecer el césped, Alberto toma más pastillas que yo cervezas en un fin de semana", dice El mejor amigo."
— El mejor amigo
⚠️ Esta es una noticia satírica y de humor. No hay nadie realmente en prisión. Todo es una broma inofensiva. Aviso legal